En la fabricación de equipos de proceso, recipientes a presión y calderas industriales, es fundamental la selección adecuada de placas de acero como un factor esencial para la seguridad y el desempeño. No se trata únicamente de resistencia estructural, sino de garantizar que el material cumpla con propiedades mecánicas y químicas verificables bajo normas internacionales.
Por esta razón, en aplicaciones de presión y temperatura controlada, el uso de placas de acero al carbón que cumplen las normativas es un requisito técnico más que una opción comercial.
Presión de operación y esfuerzos mecánicos en acero
Las calderas y recipientes trabajan bajo presión constante o cíclica, generando esfuerzos internos que pueden provocar deformaciones, fatiga o fractura si el material no es el adecuado.
El diseño exige que las placas de acero al carbón utilizadas cuenten con:
- Límite de fluencia certificado
- Resistencia a la tensión documentada
- Tenacidad adecuada
- Composición química controlada
Grados como el acero al carbón A-516 (para recipientes a presión) o el acero al carbón A-285 (para aplicaciones de baja y media tensión) son comúnmente especificados porque sus propiedades están normalizadas y son trazables.
Temperatura de servicio
Los equipos de proceso pueden operar en rangos térmicos variables, desde temperaturas moderadas hasta condiciones elevadas propias de generación de vapor o procesos químicos.
Las placas de acero deben mantener estabilidad estructural ante:
- Dilatación térmica
- Cambios metalúrgicos
- Pérdida de resistencia a altas temperaturas
Por ello, en aplicaciones críticas se especifican placas como acero normalizado A-516 (A-516N) o aceros estructurales con control metalúrgico específico.
Cumplimiento normativo del acero
Normas como ASME Sección I y VIII o estándares API exigen que las placas de acero al carbón incluyan certificados de calidad con:
- Análisis químico por colada
- Propiedades mecánicas verificadas
- Número de lote y trazabilidad
Sin esta documentación, el equipo puede no cumplir con auditorías técnicas, inspecciones o pruebas hidrostáticas.
En sectores como el energético y petroquímico, también pueden emplearse grados como API 2H50, cuando el diseño requiere resistencia estructural adicional.
Soldabilidad y comportamiento en fabricación del acero
Las calderas y recipientes requieren múltiples procesos de soldadura. La composición química del acero influye directamente en:
- Formación de grietas
- Fragilidad en zona afectada por calor
- Necesidad de precalentamiento
El uso de placas de acero al carbón reduce la variabilidad metalúrgica y mejora la confiabilidad en fabricación.
Compatibilidad con otras estructuras industriales
En proyectos integrales, los equipos de proceso suelen integrarse a estructuras fabricadas con otros tipos de placas como:
- Placas de acero A-36 (infraestructura de soporte)
- Placas de acero A-572 (estructuras de mayor resistencia)
- Placas resistentes a la abrasión en áreas de desgaste
Esto exige coherencia técnica en la selección de materiales, garantizando compatibilidad estructural y operativa.
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